El lado educativo de Candy Crush

Candy Crush es un juego adictivo y a su vez educativo, que consiste en  agrupar a tres caramelos por grupo de colores, es decir que sean del mismo color, una vez superado un nivel se pasa al siguiente. En relación a la parte educativa a través del juego, con este se refuerzan aspectos de aprendizaje, en base a establecer comportamientos y reforzar a su vez procesos repetitivos, a través de ciertos condicionantes que estimula el cerebro.

candy crush

El cerebro produce una hormona llamada Dopamina, esta hormona está relacionada específicamente con todos aquellos aspectos relacionados con el placer,  sus funciones están asociadas con los estados de ánimo, el sueño, manejo del estrés, entre otros. Esta hormona se dispara ante situaciones nuevas y por todo aquello que despierta interés, por lo nuevo y por todo aquello novedoso.

Cuando se juega Candy Crush, el cerebro se activa y segrega esta hormona conocida como “Dopamina”; la sensación de placer al superar un nivel y las acciones nuevas y novedosas en cada uno de los niveles, son las que originan este tipo de actividad; por consiguiente el juego estimula este tipo de reacciones, es de considerarse también que aunque el juego resulte adictivo, debe haber un equilibrio en las horas de juego que se dedican, ya que dedicar largas horas de atención al mismo, también puede resultar contraproducente, por lo que debe considerarse un equilibrio u horas efectivas dedicadas a este juego.

En este juego, a medida que se avanza de nivel, se presentan nuevas dificultades y aunque se pierda en un nivel, el cerebro buscará una y otra vez la manera de ganar el nivel no superado inicialmente; durante las cinco vidas o cinco oportunidades que son otorgadas, luego de esto si son consumidas, las cinco vidas, hay que esperar media hora para volver a comenzar a jugar nuevamente, por lo que el aburrimiento durante el juego evidentemente no es una opción.

El juego es fácil de realizar y está asociado con caramelos, que crean una imagen positiva en el cerebro,  sus jugadas y la cantidad de vidas que se otorgan crean una satisfacción plena durante el desarrollo del juego,  las vidas una vez agotadas, originan la necesidad de volver a empezar para ganar, elemento condicionante del cerebro, el tiempo de espera aumenta un poco más la necesidad y ansias por volver a empezar, por lo que el juego resulta bastante adictivo y nada aburrido.