El colchón es donde descansamos y dormimos, pasando en promedio unas 8 horas o más  haciendo uso de este diariamente, durante un largo periodo de tiempo. Para elegir el mejor colchón, cómo nos comentan en sudormitorio, se ha de considerar que cada persona en particular, tiene preferencias particulares e individuales, para satisfacer y procurar su descanso, es por esto que estas características deben ser consideradas al momento de elegir el mejor colchón; de forma tal que este se adapte a la persona y a sus características y necesidades para descansar.

colchon

El colchón que se seleccione debe considerar las siguientes variables: peso y altura, la posición que se adopta al dormir y los requerimientos individuales o tendencias que se aspira que posea el colchón. Pero en términos generales el colchón, debe mantener la curvatura normal de la espalda, de modo tal que esta no se vea forzada a posiciones rígidas o doblarla y que proporcione firmeza pero a la vez sea suave.

El colchón debe tener al menos unos  10 centímetros adicionales o superiores a la altura que posea la persona,  debe ser capaz de mantenerse firme al acostarse,  y la calidad debe adaptarse a los requerimientos individuales, tales como por ejemplo: dolor de espaldas, que según el colchón que se utilice puede disminuir o incrementar el dolor. Así como, el espesor del colchón debe ser superior a 18 centímetros

En cuanto a los materiales y tipo de colchón, se debe saber que la comodidad que brinda un colchón depende del material del acolchado y de la firmeza y suavidad que presente el mismo; el relleno del colchón, también le proporciona firmeza, por lo que es importante considerar los mejores materiales; la cubierta del colchón lo protegerá del uso y  del desgaste, las fabricadas de algodón son las mejores y las más suaves; los soportes laterales que estén presente en el colchón ayudan a proteger los laterales del mismo.

En función a lo descrito anteriormente, se observa la importancia de elegir un buen colchón; ya que dormir es tan importante como alimentarse o realizar actividades físicas regulares, y es que  un sueño reparador y reconfortante, supone un buen descanso y recuperación de energía, para afrontar el día siguiente con  vitalidad y entusiasmo, para satisfacer las exigencias requeridas día a día, previniendo el agotamiento al levantarse, stress, y los estados de ánimo poco favorables o aniquiladores de accione y actividades productivas.

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